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Dar posada al peregrino.

Dar de comer al hambriento.

Vestir al desnudo.

Hermandad: Cofradía Jesús Nazareno – Vulgo Congregación

Web: https://lacongregacion.es/

Autor de la obra: Mariano Benlliure.

Fecha creación original: año 1931.

Digitalización 3D: Madertalia ( Sevilla )

Reproducción de la talla : Madertalia Sevilla en colaboración con D. Javier García de Castro ( Zamora ).

Fecha reproducción madera: 15 septiembre 2024.

Soporte de fabricación: Madera caoba.

Terminación obra: Cera natural.

Numero serie: 00001.

Propietario/a de la reproducción de por vida: Cofradía Jesús Nazareno – Vulgo Congregación.

Contacto: Calle Viriato, 349002  Zamora ,Teléfono: 980 53 07 79.

Fecha de creación: 15 de Septiembre 2024

Seguridad: Certificado de autenticación en la propia obra para comprobar la veracidad de la misma. La lectura se puede realizar utilizando cualquier dispositivo móvil para validar la obra usando tecnología de seguridad blockchain.

Integrador y certificador

Nombre: Madertalia

Telefono: (+34) 677 44 15 85

Whatsapp: Contactar por Whatsapp

Email: info@madertalia.com

Web: https://madertalia.com/

"El mensaje de la hermandad"

El Paso Redención

El más completo repertorio iconográfico de las Obras de Misericordia de Mariano Benlliure se encuentra en los relieves de la mesa procesional del paso realizado para Zamora, denominado por el propio escultor como El Redentor camino del Gólgota, conocido como Redención. La cofradía de Jesús Nazareno de Zamora, también conocida como la Congregación, inició en 1926 los contactos con el escultor valenciano para sustituir su nazareno titular y contar con un nuevo paso en la imaginería procesional de la ciudad.

Desde su fundación en 1651, la hermandad había adoptado una imagen barroca de vestir, que fue sustituida en 1802 por una nueva talla de Justo Fernández. Este ambicioso proyecto vendría a reemplazar dicha imagen. Así, 47 años después del estreno de su primer paso en Zamora, El Descendido, realizado a la temprana edad de 15 años, la gubia de Mariano Benlliure fue reclamada de nuevo en Zamora, esta vez por la cofradía de Jesús Nazareno.

Con la aceptación del escultor, se inició un largo proceso que concluyó cinco años más tarde debido a desavenencias entre la cofradía y la Junta de Fomento, órgano aglutinante de las hermandades de Semana Santa de la ciudad, por la falta de liquidez económica para cubrir los gastos de las tres imágenes y la mesa procesional. Aunque Mariano Benlliure almacenaba en su estudio las imágenes talladas desde 1928, la entrega se demoró hasta que finalmente tuvo lugar la bendición del conjunto el 31 de marzo de 1931.

El acto de bendición se celebró en la iglesia del exconvento de Santa Marina, ya desamortizada y en uso como sede del Museo Provincial de Bellas Artes. Este dato pone de manifiesto que el grupo escultórico y su mesa fueron efectivamente tallados para su salida en procesión y, por lo tanto, como conjunto para el culto público. Pero también revela que fue concebido por su autor como una suerte de escultura pública monumental. Parece que Mariano Benlliure deseaba este paso más para la admiración en un contexto museístico que devocional. Tanto es así que el grupo permaneció expuesto en el Museo Provincial de Bellas Artes hasta que dos años más tarde tuvo que ser trasladado a la panera-almacén de la cofradía por causas de fuerza mayor.

Las informaciones publicadas en la prensa nacional parecen confirmar esta voluntad expositiva del escultor respecto del paso, aunque en una ubicación alternativa. Al hacerse eco de la presentación en sociedad del grupo escultórico en el estudio de Mariano Benlliure en Madrid, ante el Nuncio de Su Santidad, el Conde de Romanones y el propio Alfonso XIII, el diario ABC recogió textualmente que «este paso procesional habrá de ser emplazado en una de las naves de la catedral de Zamora, a manera de monumento permanente».

El paso está formado por tres imágenes talladas en tamaño natural y la mesa que las contiene. La imagen de Jesús cargando con la cruz está trabajada en madera de tilo de Cuba y ostenta el protagonismo del conjunto, ocupando su lugar central y preponderante. Cristo, asido a la cruz con el brazo derecho, eleva la mirada al cielo sin mostrar signos de sufrimiento, manifestando su unidad y complicidad con el Padre en este trance. La imagen de Simón de Cirene, tallada en madera de caoba, ayuda a Jesús a portar la cruz, sosteniendo la parte central del stipes con ambas manos, mientras sugiere una mirada intensa hacia el reo. Humillada en el suelo, cuerpo a tierra y detrás de Jesucristo, aparece María Magdalena, concentrando calladamente el dolor de la escena. Tallada esta última en madera de caoba de Cuba, las tres imágenes fueron levemente patinadas por Mariano Benlliure, dejando claramente entrever la madera.

Las Virtudes Teologales

La mesa sobre la que se disponen las imágenes fue trabajada en madera de caoba por el taller de Mariano Benlliure, incorporando discretamente líneas rectas y planas, quizá cercanas al Art Decó en boga en las artes decorativas durante las fechas de su creación. Incluye la representación en altorrelieve de las siete Obras de Misericordia corporales y las tres virtudes teologales, dispuestas en ocho paños en los cuatro frentes de la mesa y talladas por Juan García Taléns, uno de los más relevantes miembros del taller de Benlliure. Taléns no solo fue discípulo y colaborador de Benlliure, sino también amigo personal. Con el paso del tiempo, acabó produciendo de forma independiente un interesante elenco escultórico e imaginero de firma propia.

Los modelos originales de estos relieves habían sido realizados tres lustros antes por el propio Mariano Benlliure, quien seguramente consideró su inclusión en la mesa de Redención no solo por abordar una temática en plena consonancia con la representación del paso, sino también para enfatizar la condición de pedestal que indudablemente tiene la mesa, contribuyendo así a intensificar la vocación de escultura monumental del conjunto.

A pesar de que el profesor Portela asegurase en su día que Mariano Benlliure fue un escultor «poco dotado para la imaginería religiosa», la calidad de su aportación a la Semana Santa zamorana es incuestionable. Más aún teniendo en cuenta que precisamente los grupos El Descendido y Redención fueron obras salidas íntegramente de sus manos y nunca trabajos del taller, tal como asegura Lucrecia Enseñat Benlliure (García, 2014, p. 28), con la excepción mencionada de las Obras de Misericordia.